
Alan Sailer es un reconocido fotógrafo gracias a su original e interesante trabajo. La combinación de equipos que utiliza es bastante inusual: una cámara Nikon D90, un flash casero y un rifle de aire calibre.177.
En vez de realizar tomas estáticas y normales, Sailer decide fotografiar el instante exacto en el que las balas de su rifle atraviesan diferentes objetos, entre ellos frutas, flores y adornos navideños. En el momento en que Sailer dispara, utiliza un láser que activa el disparador de la cámara, mientras que la bala viaja a 15 metros por segundo.
El fotórafo manipula antes su objetos para conseguir fotos de alta velocidad sorprendentes. Con solo congelar las frutas o rellenar los envases con pintura, consigue una toma llena de color y movimiento. El resultado es la imagen congelada en el tiempo de un suceso que el ojo humano es incapaz de apreciar y percibir.




